English French German Spain Italian Dutch Russian Portuguese Japanese Korean Arabic Chinese Simplified

AVISO!! TODO LO QUE SEA DE COSECHA PROPIA COMO POESÍAS, ETC, POR LA LICENCIA DE CREATIVE COMMONS, SE RUEGA QUE EN CASO DE COPIAR, SE PONGA LA FUENTE Y/O AUTORÍA A MODO DE RECONOCIMIENTO. GRACIAS.

SI QUIERES, PUEDES
INFORMARTE DESDE LA PÁGINA DE FACEBOOK


sábado, 22 de octubre de 2011

"Hysteria": cómo se creó el vibrador

Más allá de las típicas películas románticas y de las que hacen un uso fuera de contexto de escenas con desnudos (en la inmensa mayoría de actrices), fomentando en un caso los mitos del amor y en otro, el machismo al ver a la mujer únicamente como un objeto sexual sumisa a la apetencia del hombre, lejos de las quimeras y las humillaciones, pocas veces, por no decir rara vez, se ha enfocado una película desde un punto de vista más allá del "entretenimiento", es decir, desde la educación sexual: como ejemplo, os invito a que conteis cuantas veces ha salido el preservativo de entre todas las escenas de sexo (no necesariamente explícito), que hayais podido ver en series y películas. Es evidente la falta de compromiso y responsabilidad por parte de esta parte de la "cultura", que parece demostrar paradójicamente su incultura en materia sexual, y más concretamente, en algo tan importante como es prevenir del contagio de las enfermedades de transmisión sexual y el embarazo no deseado.

Más allá de los profilácticos, la comedia que os presento a continuación titulada "Hysteria" (de tanya Wexler, 2011), aún a falta de estrenarse, cuenta la historia que llevó al doctor Robert Dalrymple en plena era victoriana en Inglaterra donde la represión sexual especialmente hacia las mujeres, unido al enfoque psicoanalista del momento, daba lugar a que su consulta se llenara en su mayoría de mujeres con el diagnostico de Histeria, cuyo tratamiento era masajearles su sexo. Fue entonces cuando para agilizar, el doctor creó lo que hoy conocemos como vibradores, con el consiguiente efecto. Entre el reparto, nos encontramos a  Rupert Everett. Diversión y cultura unidas de la mano. Qué más se puede pedir. 


No hay comentarios:

Publicar un comentario